En febrero, la Federación Estadounidense del Trabajo-Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO) pidió un alto el fuego negociado para detener el genocidio en curso en Gaza. Aunque esta declaración no llegó a exigir un alto el fuego inmediato, como lo han hecho otras organizaciones laborales y sindicatos, de todos modos representó una ruptura con muchos de los compromisos de política exterior de la AFL-CIO. […]
Fuente: jacobin.com